El Enemigo es la Civilización

El Enemigo es la Civilización

Constantemente me encuentro reflexionando sobre las situaciones de la vida diaria, los hábitos que desarrollamos como individuos, las costumbres, normas e imposiciones sociales que -conscientes de ello o no- afectan la manera en que nos envolvemos y actuamos. La reflexión me lleva a cuestionar y cuestionar me lleva desobedecer. Siempre re-definiendo lo que es Resistir y lo que es Libertad.

Cada cual decide que Libertad desea perseguir, pero cuando los pensamientos libertadores no retan la idea de la civilización y se limitan solo a lo que es armonioso a ella, la libertad puede acabar en conformidad.

Para mi es enigmático el hecho de que todos acepten este modo de vida artificial y destructivo como si fuera el único. Y no hablo de capitalismo y socialismo, de derechismo e izquierdismo, eso son solo variaciones de lo mismo. Hablo de esto de arrancarnos de nuestro hábitat. De convertirnos bajo el adoctrinamiento de lo ‘civilizado’ en recursos humanos. De salirnos del camino del bosque que es eterno para perseguir objetos que tienen una duración programada. De haber dejado de adquirir conocimientos a través de una completa experiencia y relación estrecha con mundo real para limitarnos a la especialización requerida en el mundo laboral, convirtiéndonos en los únicos habitantes de la tierra que no saben un carajo del mundo vivo excepto lo que es útil para sus aspiraciones y para la sociedad.

Lo peor de todo es que esto no es opcional. Fue impuesto de una manera tan violenta y planificada que en la mente de las personas ni siquiera existe el pensamiento de cuestionarlo y cuando se cree que se está combatiendo, ya sea por la derecha o por la izquierda, solo se está legitimando y perpetuando.

Nuestro mayor enemigo no es el capitalismo. El capitalismo es a lo que ha evolucionado la idea de la civilización, y comparten una misma raíz: la explotación de todos los seres que habitan la tierra.